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	<title>Remendando el alma</title>
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	<description>Comunidad para mujeres que quieren aprender a amarse mejor.</description>
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		<title>37.-Prende una vela</title>
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		<dc:creator><![CDATA[admin Remendar]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 06 Dec 2022 17:12:01 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Prende una vela Prende una vela cuando no encuentres tu corazón; cuando estés revuelta y no entiendas. Prende una vela para volver a sentirte, para conectar. Prende una vela y verás que la flama se mueve aún sin aire&#8230; esa es tu alma inquieta que te quiere hablar. Síguela para sanarte&#8230; respira al compás&#8230; mira&#8230;</p>
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">Prende una vela</h2>				</div>
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									<p>Prende una vela cuando no encuentres tu corazón; cuando estés revuelta y no entiendas. Prende una vela para volver a sentirte, para conectar. Prende una vela y verás que la flama se mueve aún sin aire&#8230; esa es tu alma inquieta que te quiere hablar. Síguela para sanarte&#8230; respira al compás&#8230; mira esa flama, su inestabilidad y su potencia&#8230; aprende de ella, habla con ella y escribe con ella.</p>
<p>Prende una vela cuando no te encuentres y sigue respirando&#8230;sigue ese ritmo y saca hasta lo que no encuentres, seguro ahí esta el miedo y el desaliento. Hoy es buen día, anímate, prende esa vela y que ella lea tu alma, síguela, sigue esa danza que marca tu paso y tu respiración&#8230; compás a compás déjate llevar no tenses esa pierna o la rodilla&#8230; percibe la flama con tu alma&#8230; percibe su calor y observa si se quiere apagar. Prende una vela para develar tu corazón.</p>
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		<title>36.-Lo que el COVID me dejó</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Claudine]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 25 Jan 2022 01:33:46 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Lo que el COVID me dejó He estado reflexionando mucho a cerca de lo que me dejo el covid…casi todos hablan de lo malo que les trajo, que les dejo; así que el sábado por la noche, tranquila en mi sillón gris favorito y con mi cobija super cozy me decidí a sentarme a reflexionar,&#8230;</p>
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">Lo que el COVID me dejó</h2>				</div>
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									<p><span style="font-family: Helvetica Neue; font-size: large;">He estado reflexionando mucho a cerca de lo que me dejo el covid…casi todos hablan de lo malo que les trajo, que les dejo; así que el sábado por la noche, tranquila en mi sillón gris favorito y con mi cobija super cozy me decidí a sentarme a reflexionar, confieso que no fue una tarea fácil pues evadir sentir a veces es mi deporte favorito ( lo confieso). Comencé a SENTIR mi cuerpo, note como mi cadera en este momento es sostenida por mi cómodo sillón, puse entre mis manos un pedazo de mi cobija favorita color beige y note la suavidad aborregada…definitivamente estoy cómoda, mi cuerpo esta tibio y note que se esbozo una sonrisa en mi boca…le di un trago a mi té de canela que me recuerda la dulzura que enaltece mi alma. Mi ejercicio de hoy incluía sentir para sanar esas sensaciones difíciles de cuando la enfermedad llego a mi cuerpo… me regrese a las sensaciones de ese momento, del 1 de enero cuando aún estaba de vacaciones en Disney; logre volver a sentir como mi cuerpo me avisaba que algo no estaba bien, me di cuenta que hiperreaccionaba…estaba hipersensible, mi respiración diferente, mis ojos hundidos y con ojeras me recordaban que me costaba caminar. Seguía sintiendo y recordando cómo esa hipersensibilidad me reducía la energía a 0. Así viví mi COVID durante 3 días intensos y llenos de cansancio, uno que jamás había sentido, uno diferente.</span></p>
<p><span style="font-family: Helvetica Neue; font-size: large;">Los días avanzaron, mi manera de respirar después del covid cambio, se torno suave y ligera. Aunque quizá mi covid fue bastante benévolo y no quisiera que me malinterpretaran… el haberlo tenido elevó mis niveles de miedo, ansiedad, me volví loca buscando culpables y me instale en modo víctima por unos días, fui capaz de crear una telenovela poco real y cero placentera en mi mente  pero hoy después de 2 semanas de estar NEGATIVA noto que también mi conciencia cambió, mi aletargamiento pasó, estoy tranquila, mas relajada y sinceramente (aquí entre nos) he dormido mejor… no quiero decir que fue increíble haber tenido la enfermedad pero estoy decidida a observar AMOROSAMENTE que dejo de positivo no solo en mi cuerpo sino en mi entorno. Te comparto que me dejó una cosa que había guardado en mis cajones, lejos de la luz y en el olvido desde al menos unos 4 meses. El covid me dejo GANAS, ENERGIA. PLANEACIÓN, ORGANIZACIÓN, SONRISAS Y EMOCIÓN POR VIVIR; ahora están en mi cuerpo y en mi ambiente. No se y no estoy segura si tengo o tendré efectos negativos de la enfermedad o de la vacuna ( si, tuve miedo y muchas dudas de vacunarme) pero después de vivir 21 meses encerrados y empezar un nuevo año con covid noto que mi alma lo que mas desea es VIVIR justo con esas ganas, esa energía, esa plantación y esa organización. (SOBRE TODO CON LAS SONRISAS) </span></p>
<p><span style="font-family: Helvetica Neue; font-size: large;">Estoy lista para empezar este año (un poco tarde) con mil ganas, con muchísima energía notando, explorando que pasé por una etapa de depre que el NO verla me llevo a deprimirme mas…Hoy que tengo GANAS agradezco cada vivencia…pude trabajar mi culpa, mi miedo y mi ansiedad desde otro lado que definitivamente me deja un aprendizaje en el alma. </span></p>
<p><span style="font-family: Helvetica Neue; font-size: large;">Te invito a ti hoy a ver, a reflexionar y sobre todo a sentir de verdad que te ha dejado (no solo de aprendizaje) sino en tu cuerpo, en tu entorno la pandemia, te reto a que descubras que llego a ti con estos meses ( o años) de estar contigo y quizá si has tenido covid podrás ir mas profundo valorando aspectos positivos y negativos. </span></p>
<p><span style="font-family: Helvetica Neue; font-size: large;">A veces es más fácil ver lo malo pero no notamos lo sutil que paso en nuestro entorno y hasta en el cuerpo.  Yo confieso que estoy aprendiendo mucho de mi, noto que necesito ejercicios de respiración para empezar a meditar y por eso te reto a que hagas lo mismo, esos ejercicios de respiración me ayudan a conectarme mejor, a enraizarme…te invito a que aprendas a sentir todas las sensaciones en tu cuerpo y simplemente las PERMITAS, no las niegas, las evadas o las reprimas… te reto a que las sientas… permítelas y obsérvalas. Conviértete en ese mantra de “soy el testigo amoroso” que me enseñó mi maestra que le inculco Rem Dass. </span></p>
<p><span style="font-family: Helvetica Neue; font-size: large;">I am loving awarness.</span></p>
<p><span style="font-family: Helvetica Neue; font-size: large;">Con amor </span></p>
<p><span style="font-family: Helvetica Neue; font-size: large;">Claudine</span></p>
								</div>
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		<title>35.-Los cierres de mi pandemia.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Claudine]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 27 Nov 2021 00:16:04 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Mis cierres de la pandemia. Hoy decido honrar todos los cierres que tuve en el año. Creo que me alejé un poco del mundo quizá con razón, quizá por miedo o tal vez porque así me gusta. He pensado seriamente que al fin dejé de pretender que no me gusta desvelarme. Aprendí a dejar de&#8230;</p>
<p>La entrada <a href="https://remendandoelalma.com.mx/blog/los-cierres-de-mi-pandemia-2/">35.-Los cierres de mi pandemia.</a> se publicó primero en <a href="https://remendandoelalma.com.mx">Remendando el alma</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[<h2>Mis cierres de la pandemia. </h2>


<p></p>



<p></p>


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<p style="text-align: center;">Hoy decido honrar todos los cierres que tuve en el año.</p>
<p></p>
<p>Creo que me alejé un poco del mundo quizá con razón, quizá por miedo o tal vez porque así me gusta. He pensado seriamente que al fin dejé de pretender que no me gusta desvelarme. Aprendí a dejar de sonreír a quien no me cae bien y a identificar cuando alguien me cae mal con el simple hecho que me pongo de malas, logré trabajar mis <em>“deberías”</em> desde el alma y me enseñé a plasmar intenciones cada mañana con esos aprendizajes.</p>
<p></p>
<p>La pandemia ha traído muchas cosas a mi vida mientras que otras se fueron, pero hoy sigue presente lo que me ayuda a estar mejor conmigo. No digo que haya sido fácil el comprometerme conmigo y pasar noches completas simplemente escuchando mi alma con un fondo de grillos y lunas. Ha sido dificilísimo comenzar a entender ese idioma que mi alma habla cuando estamos solas,&nbsp;a veces creo que me quiere complicar más la vida, otras creo que simplemente quiere que yo crezca.</p>
<p></p>
<p>La pandemia trajo, para algunos, poca aceptación, enojo y depresión disfrazada de eufemismos de autenticidad, hoy creo que he aprendido ese idioma que habla mi alma e identifico mejor esas sensaciones. Hay que saber trabajar, hay que saber estar y quedarse con uno mismo esas noches de miedos extremos y ansiedad para aprender a ser auténticos y no evadir. Después de 18 meses te garantizo que aprender a sentir la ansiedad te transforma, te da regalos que se convierten en vivir desde tu corazón; aprender a sentir la ansiedad me ha hecho valiente, auténtica y a aceptar cada momento de mi vida, me ha regalado momentos de reflexión profunda y sin duda el aprender a contenerme a mí, yo sola.&nbsp;</p>
<p></p>
<p>Mi pandemia ha estado un poco aderezada con depresión en las mañanas y con ánimos gigantes por las tardes, con miedo por las noches, pero con plena aceptación y conciencia las 24 horas al día. Sin duda no he dejado de ser mamá, ni hija, mis roles siguen intactos y llevo cada día todas las actividades inherentes pero mi pandemia me llevó más profundo, me llevó a reflexionar no lo que los roles me dan sino lo que yo le doy a mis roles, no el rol que soy sino lo que yo le aporto a ese rol.&nbsp;</p>
<p></p>
<p>Mi vida se volvió más RICA, interesante y llena de crecimiento al vivir esas mañanas en las que me costó trabajo levantarme&nbsp;de la cama por las noticias constantes de pérdidas, y esas tardes llenas de energía sintiendo la esperanza en mi humanidad. Sentir, sentir fue lo que me salvó. Definitivamente esta pandemia, mi pandemia, estuvo llena de sentir, APRENDÍ A SENTIR como nunca y le perdí el miedo a esas sensaciones desagradables como el miedo y el dolor que muchas veces pensamos que nos pueden matar.&nbsp;</p>
<p></p>
<p>Confieso que muchas noches no dormí, también confieso que me agarre del café para subsistir algunas veces y asumo que hubo días en los que la angustia me acompañó mientras yo buscaba evadirla pero, el regresar a mí se convirtió en la herramienta número uno para sentir y estar 100% presente. Noté MAGIA cuando solo importaba el presente, la angustia se iba y no regresaba, ese momento de presencia se convirtió en el antídoto mágico que mi maestra me enseñó.</p>
<p></p>
<p>Trabajé diario, lo hice mi práctica y mi rutina, y la presencia para quedarme conmigo fue lo que cambió mi pandemia. Sin prisas ni presiones mi pandemia se llenó de momentitos en esa presencia llena de sonrisas del alma.&nbsp;</p>
<p></p>
<p>Hoy no sé si estoy lista para regresar a la nueva normalidad, ni siquiera sé si estoy lista para ir de nuevo a un concierto multitudinario, pero, reconozco que ahora sé cómo manejar la sensación de angustia y sé perfecto cómo contenerme y cómo amarme en ese momento complicado. Estoy segura que mi nueva normalidad estará aderezada de sonrisas llenas de esa presencia que me llena el alma.&nbsp;</p>
<p></p><p>La entrada <a href="https://remendandoelalma.com.mx/blog/los-cierres-de-mi-pandemia-2/">35.-Los cierres de mi pandemia.</a> se publicó primero en <a href="https://remendandoelalma.com.mx">Remendando el alma</a>.</p>
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		<title>34.-Luna</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Claudine]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 18 Jul 2021 00:02:07 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Luna Hace 4 años como familia decidimos adoptar una mascota. Toda la vida había tenido perros y pensé que sería lo mismo, es decir, darles de comer, entrenarlos para que den la patita y sacarlos a pasear. Cuando adopté a ella, a mi mejor maestra de 4 patas, mi Luna, fue completamente diferente, digamos que&#8230;</p>
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">Luna</h2>				</div>
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									<p>Hace 4 años como familia decidimos adoptar una mascota. Toda la vida había tenido perros y pensé que sería lo mismo, es decir, darles de comer, entrenarlos para que den la patita y sacarlos a pasear. Cuando adopté a ella, a mi mejor maestra de 4 patas, mi Luna, fue completamente diferente, digamos que ha sido la que más me ha enseñado a trabajar la aceptación. Ella llegó enferma, con lombrices que sacaba hasta por la boca, en serio que empezó por no ser mi sueño de perrita; a los pocos días empezamos a notar que su carácter era diferente, se apartaba y no le gustaba que la tocaran, ella tenía miedo y mucho; yo no lo podía ver porque tenía incluso más miedo que ella; en mi propio proceso interno me estaba divorciando, me faltaba confianza y tenía miedo del futuro.</p>
<p> </p>
<p>No sé qué pasó primero, si ella se agarró de mí o yo de ella, pero sin saberlo sumábamos miedo, y ese miedo se convirtió en, disfrazadas, felicidad mía y en ella agresividad. Me faltaron lentes para ver el miedo que reflejábamos ambas…al final nos parecíamos.</p>
<p> </p>
<p>Luego de un tiempo tuve problemas porque mordió a dos personas y la tachaban de agresiva y peligrosa, de nuevo yo estaba sin ver mi propia agresividad hacia mí misma, quería salvarla a ella sin poder ayudarme a mí, pero de verdad yo no podía ver que la obscuridad tenía sus enseñanzas y que tampoco podía apresurar mi sanación. El mayor dolor vino cuando me pidieron que regalara a mi perrita porque así estaríamos felices y tranquilos, mi alma simplemente sabía que esa no era la respuesta, por el contrario, tenía que seguir trabajando y observándola a ella como mi mejor espejo.</p>
<p> </p>
<p>Llegamos a un punto que el miedo se convirtió en enojo, en dolor y claramente en más agresividad hacia mí. Mi falta de aceptación era cada vez mas grande “quería un perro normal” era mi grito al cielo, hasta que alguien me dijo <em>¿y si la aceptas tal cual es?</em> Me costó entenderlo durante toda una tarde sin sol y lluviosa, de reflexión hacia mí, me volqué en mí, qué pasaba en mí que yo no me aceptaba, por qué me cuesta trabajo aceptarme, quizá así podría aceptar y, sin etiquetas, amar a mi perrita que al final solo es mi espejo y mi maestra.</p>
<p> </p>
<p>En este proceso hemos conocido personas, dos grandes entrenadores y amigos que con muchísimo amor nos mostraron como espejos no solo al miedo, sino también herramientas nuevas.</p>
<p> </p>
<p>Con el tiempo ella y yo hemos crecido, creo que hoy sí vemos nuestro miedo, pero de manera diferente y desde otro lado nos relacionamos con él, ese miedo que nos circundaba hoy lo abrazamos. No diré que mi perrita se convirtió en un Golden super bonachón, pero la aceptación nos ha dado paz y herramientas reales para trabajar en familia su miedo y el mío.</p>
<p> </p>
<p>Hoy te digo que acepto a mi perrita Luna pues ella ha sido mi mejor maestra. Le agradezco que llegó a mostrarme el que yo lograba ser agresiva conmigo sin respetar mis límites. Esta perrita me ha enseñado a observar mis relaciones interpersonales, a cuidar los <em>cómos</em> desde mi alma. Con Luna he aprendido a observarme y escanearme, a reconocer cuándo me estoy sintiendo incómoda antes de reaccionar.</p>
<p> </p>
<p>Al final creo que todo tiene que ver con el poder que tenemos de aprender y reaprender de nosotros mismos, de poder observarnos, de la aceptación que logremos de nuestra realidad y de cómo logramos ser espirituales en esta vida. Y si te preguntara ¿Quiénes han sido tus grandes maestros y espejos? Te invito a que veas y reconozcas en tu vida a esos grandes maestros que nos enseñan, sobre todo, la aceptación y el amor. </p>
<p></p>								</div>
				</div>
					</div>
		</div>
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		<p>La entrada <a href="https://remendandoelalma.com.mx/blog/34-luna/">34.-Luna</a> se publicó primero en <a href="https://remendandoelalma.com.mx">Remendando el alma</a>.</p>
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		<title>33.- Mi nuevos «comos»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Claudine]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 09 Jul 2021 16:13:25 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>33.- Mis nuevos “comos” Nací en una época donde todavía era normal hacer las cosas con los grandes “deberías” de la vida, donde se trabajaba vestida de traje sastre, tacones y valías por la marca de tu bolsa…la lista de deberías la tenía clara desde que llegué a ese trabajo: los cánones, la secrecía, la&#8230;</p>
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					<h2 class="elementor-heading-title elementor-size-default">33.- Mis nuevos “comos”</h2>				</div>
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<p>Nací en una época donde todavía era normal hacer las cosas con los grandes “<em>deberías</em>” de la vida, donde se trabajaba vestida de traje sastre, tacones y valías por la marca de tu bolsa…la lista de <em>deberías</em> la tenía clara desde que llegué a ese trabajo: los cánones, la secrecía, la entrega completa, la renuncia a tu vida e incluso el disimular tus emociones eran lo más importante. Sentía escalofríos cada vez que intentaba ocultar mi enfado o mi desagrado por algo, me daban náuseas cuando no podía expresar mi opinión acerca de ese mal proyecto ni hablar de lo que opinaba mi intuición, me costaba trabajo negociar escondiendo mis emociones ¡no me gustaba NO ser yo!</p>



<p>Trabajé más de 18 años en una franquicia del área de finanzas donde logré ser la directora administrativa, siempre le tuve miedo a las finanzas, y justo ahí empezó mi miedo, estoy segura. Cuando llegué solo tenía una tienda a mi cargo y acabé teniendo seis, tenía claro lo que quería lograr pero empecé a encontrar difíciles los<em> cómos</em>. Empecé a pensar que de eso se trataba la vida: de encontrar, descubrir y trabajar los <em>cómos</em>; en verdad me daba cuenta que los “<em>qués</em>” de la vida eran más fáciles. Comencé a pelear con mi jefe hasta por cómo respiraba, simplemente su manera de hacer las cosas me estresaba. Llegué a pelearme hasta conmigo y quise controlar incluso cómo respiraba yo misma, y justo entonces me aferré a aprender a hacer negocios de forma diferente.</p>



<p>Encontré esas palabras mágicas: “hacerlo diferente” y a partir de ahí empecé a entender y a trabajar mis <em>cómos</em> nuevos. Noté real y genuinamente que a mi alma no le gustaba hacer las cosas como se hacían antes, con esos cánones que <strong>arrugaban mi alma</strong>, así que inventé formas, establecí maneras de comunicación creativas y sin pensarlo desarrollé una política laboral diferente. Al final pude tener 20 personas a mi cargo donde la mayoría éramos mujeres, me encantaba crear productos y maneras de vender, formas locas, creativas y diferentes.</p>



<p>Cada mujer que trabajó conmigo llegó a confiar no solo en mí sino en mi esencia, en mi manera de vender y de prospectar nuestro negocio. El resultado fue que en conjunto creamos magia. Liz, Roci, Fanny, Ali, Clau, Kary, Silvia, Iliana y muchas más estuvieron a mi lado, no trabajando sino construyendo con pasión un proyecto que ha llegado lejos.</p>



<p>Logramos que reconocieran nuestra forma “extraña” de trabajar pero con resultados increíbles; mientras otras empresas enfrentaban caos porque la gente se iba yo experimentaba lo contrario; aunado a una lealtad increíble y confianza que nos hacía trabajar con más pasión. Es justo en esa parte donde pude observar que mis <strong><em>cómos</em></strong> ya reflejaban mi esencia, y eso era solo la magia de mi pasión.</p>



<p>Al día de hoy estas mujeres siguen presentes en mi vida y con plena admiración las guardo en mi corazón por haberme enseñado cómo trabajar mi alma, con nuevos cánones que ahora <em>sí</em> implican mi alma. En definitiva, hoy no me importa la bolsa que uso, porque amo mi esencia y porque me importa más reflejar mi pasión en cada aspecto de lo que soy. Con mis nuevos <em>cómos</em> hoy trabajo en esta vida a diario mostrando mi pasión, estoy consciente que es una manera diferente, quizá loca, quizá intensa, pero simplemente hoy amo mis <em>cómos</em> nuevos que se plasman en mi autenticidad.</p>
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		<title>32.-El recuento de un año.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Claudine]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 07 Apr 2021 03:13:11 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
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<p>Suelo hacer recuentos de mis historias favoritas y no favoritas, amo unir esos puntos que antes no creí que podían converger y aprender de ellos. Hoy hace un año que cambié no solo la forma de vivir sino también mi forma de sentir y de relacionarme con cada emoción, me cambió un chip y es como si me hubieran regalado una nueva opción de vida, una nueva oportunidad; a veces siento como si hubiera muerto y renacido con más energía y distintas herramientas, como si hubiera descubierto una nueva forma de felicidad.</p>



<p>Este blog es un recuento del último año, ese año donde empezó la nueva oportunidad.</p>



<p>En los primeros meses repasé y estudié la palabra <em>aprender</em> y la comparé con la palabra <em>aprehender</em>. Creo verdaderamente que para mí aprehender es llevar a mi alma el conocimiento (lo que aprendí), lo que verdaderamente permea mi Ser.</p>



<p>Tuve momentos de profunda desesperación donde veneré mi vulnerabilidad observando su definición más profunda; estudié autores que me llevaron a confrontar mis creencias más antiguas; tuve mucho tiempo para escribir cada una, subrayarla, tacharla, negarla, aceptarla y hasta amarla con el fin de transformarla; fui comparándola con mi nueva oportunidad de vida y me ayudó a cuestionarme cómo quería vivir el hoy y cada momentito de mi vida nueva.</p>



<p>Pero también fui más allá. En el mes de abril le quité las etiquetas de <em>buenas</em> o <em>malas</em> a mis emociones y simplemente me di permiso de sentir de tal forma que cada vez conecté más con esa posibilidad de decir y sentir lo que soy, logrando ser un poco más auténtica cada vez. Estaba sorprendida pero cada día amaba más esa capacidad de sentirme vulnerable y a la vez conectarla con lo que hoy entiendo que es <em>valentía</em> y que antes confundí, pues pensaba que valentía era esconder todo lo que sentía, ser siempre la fuerte, la que no lloraba o la que tal vez gritaba primero. En resumidas cuentas, para mí valiente era ser fuerte, no dejarte de nadie y ser alguien que podía esconder quién era en realidad. Hoy mi concepto de valentía realmente es más interesante: simplemente tiene que ver con mostrarme tal cual soy.</p>



<p>Quizá fue ese el comienzo para cambiar y unir esos puntos que antes no podían converger. Lo que sí puedo afirmar es que hoy aprehendo, me llevo al alma el hecho de que la vulnerabilidad conlleva incertidumbre, riesgo y exposición emocional; acepto que quiero vivir así y para eso se necesita ser valiente y permitir que me vean tal cual, siendo yo, siendo auténtica y no querer que solo vean la parte linda de mí.</p>



<p>Para el mes de mayo algo pasó&#8230; se me cayó la armadura y empecé a ver a mi ego como mi aliado para crear más conciencia en mí, cambié mis metas y en lugar de tener que probar lo que soy en cada rol de mi vida me dediqué a vivir mi autenticidad, dejé de señalarme en todo lo que he fallado y decidí aprehender con el alma y estirar mi conciencia. Dejé de ver series por internet y noté una gran necesidad de conectar a un nivel más profundo con mi ser por medio de rituales super fáciles e intuitivos de tal forma que logré comunicarme con esa parte sabia de mí. Me comprometí conmigo misma y estuve dispuesta a ver lo que antes no quise ver, me di cuenta de todas esas veces que me evadí, me rechacé, me critiqué, no me quise, donde dudé de mí e incluso reconocí en silencio con mucho dolor las veces que me violenté. Observé que si yo podía ver el rechazo, la injusticia o la crítica en el otro era simplemente el universo mostrándome amorosamente lo que yo debía trabajar.</p>



<p>Pasado el tiempo y mientras seguía anotando mis creencias y emociones, incluso dejé de fumar y creo que hasta vacaciones le di al alma. Para agosto le di nombre a mis emociones más fuertes como la culpa y la vergüenza, estudié su diferencia, entrené (y sigo haciéndolo) la capacidad de detener mi mente para sentir mi profunda respiración.</p>



<p>Alrededor de septiembre noté que mi intuición me hablaba más fuerte y más seguido, tuve días para detener el tiempo y jugar a escucharla por horas, anotaba la forma en la que mi cuerpo me hablaba, escribía mis reacciones y las “casualidades” que pasaban en mi vida. Una noche llegó el miedo y entendí la fuerza de la intuición y todo lo que tiene que ver con los límites. Comencé a sentirme segura cuando con un abrazo le di fuerza a esa voz interna y entonces el empoderamiento salió de mis entrañas.</p>



<p>Para el otoño, en octubre y noviembre, perfeccioné el arte de reflexionar para crecer, me centré en momentos duros y con libreta en mano cada noche me hacía preguntas que aderezaba con tés endulzados con miel; me di cuenta del rol de la perfección y cómo lo llevaba al extremo. Mucho tiempo quise ser más “perfecta” de lo que era, pero en esos meses solté ese sueño y me di permiso de ser imperfecta, me di permiso de burlarme de mi “perfección”, de divertirme y reírme de lo imperfecta que sí soy, para lograr simplemente ser yo; de nuevo la autenticidad estaba en juego y estuve segura de que vengo a mostrar mi esencia en esta vida.</p>



<p>Diciembre fue de nuevo un momento de ceremonias que tienen que ver con el cierre de ciclos, de reconocerme, fue un mes de retomar mis herramientas y recapitular mis fracasos para darme cuenta que sigo estando dispuesta a caerme, pero siempre reconociendo mis emociones y aprendiendo de ellas. Al escribir mis emociones y observarme me di cuenta que me encantó el sentimiento de mostrarme vulnerable, incluso percibí que aunque me hayan roto el corazón definitivamente volvería a amar. Al finalizar el mes me di cuenta que estaba más viva que antes y que todo el 2020 me había regalado vida, una vida de la cual yo ya estaba más que enamorada.</p>



<p>Llegó enero y comencé el año con más casualidades mágicas, me sentía más y más afortunada, también más divertida y a diario me conectaba con mi intuición pues seguía aprendiendo a sentirla, así que logré estar más presente y también ser más auténtica.</p>



<p>Con este recuento no quiero decir que ya terminé mi camino y que llegué a esa hipotética meta que creemos que existe; por el contrario, hoy confirmo el estar segura que empiezo de nuevo, que sigo en este proceso con nuevas y divertidas herramientas que han hecho más real mi vida, con buenos, malos y pésimos días pero con ganas de aprender y aprehender las emociones, de mis fracasos y hasta de mis sonrisas.</p>
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		<title>31.-Amarme mejor</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Claudine]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 08 Mar 2021 03:03:29 +0000</pubDate>
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					<description><![CDATA[<p>Creo que siempre quise no estar conmigo pues no podía ver lo valiosa que era, no había manera: me decía que estaba gorda y jamás era suficiente, era muy baja de estatura, usaba lentes y mi cabello jamás estaba bien. Me peleé hasta conmigo misma para amar “más” siempre al de enfrente, tomé cursos y&#8230;</p>
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<p></p>



<p>Creo que siempre quise no estar conmigo pues no podía ver lo valiosa que era, no había manera: me decía que estaba gorda y jamás era suficiente, era muy baja de estatura, usaba lentes y mi cabello jamás estaba bien. Me peleé hasta conmigo misma para amar “más” siempre al de enfrente, tomé cursos y leí libros para -según yo- entregar mi amor de mejor manera y luego lloraba porque simplemente no me valoraban. Entonces salía mi abuela con su cuento de «solo ámate más para que te amen de verdad» y yo pensaba que ella era la que no entendía y la que obvio tampoco sabía. Hoy creo que solo le faltó explicarme más que la teoría.</p>



<p><br>Crecí y pasé los 14 años y seguía sin entender, luego llegué a los 20 y seguía buscando pero no podía escuchar a mi guía, entregaba el corazón una vez tras otra esperanzada en la promesa falsa de encontrar el “para siempre”. No podía escuchar mi voz y desastrosamente no hice caso a mi intuición, los cuentos que me contaba eran solo de tristeza y reflejaban mi soledad interior, y ahí en ese momento, juré que me amaba más que nunca porque tenía un amor, pero era asombroso que incluso sabiendo lo que necesitaba mi alma añoraba más lo de afuera.<br>Mi desesperación por encontrarme era enorme pero seguía usando el “afuera” como pretexto para satisfacer mi necesidad de amarme, de cuidarme y quererme; estaba confundida respecto a lo que sentía contra lo que vivía en esa sociedad llena de vacíos y consumismo vano y que además no terminaba de convencerme. Lo bueno es que mi intuición nunca cedió, ella siguió al acecho y susurraba cada vez más fuerte “ámate más…busca dentro”. Tuvieron que pasar más de tres décadas, un matrimonio, dos hijos y mucho dolor para que ella, mi intuición, gritara «no es afuera».<br>Ahí inicié otro camino, el día que comencé a decidir diferente también mi sonrisa empezó a brillar, justo el día que empecé a amarme más profundo. El primer paso se tradujo en innumerables sesiones de café conmigo misma, de hablar frente al espejo y de escuchar amorosamente aquello que reprimía; de escribir esa historia que estaba viviendo para aceptarla y transformarla en crecimiento. Sí, sí me salí de ahí, de esa relación, me puse límites a mí y a los demás… comencé a amarme hasta en la forma de cantar y avancé hasta que logré bailar en esa regadera que me vio llorar.<br>El siguiente paso fue escribir. Pasé más de una noche escribiendo sin parar y muchas veces mi alma me habló; mi discurso cambió y los cuentos se tornaron optimistas pues empecé a entender la conexión conmigo además de lo importante que era hablarme para escuchar mi intuición. Descubrí con los años que la vida sí es un proceso y que mi abuela tenía razón pues solo debía amarme: por fin estaba empezando a sentir ese amor primero hacia mí antes que por el de enfrente.</p>



<p><br>El tiempo ha pasado, los años y las relaciones también, y lo mejor es que hoy cuento más que nunca conmigo, con mi cariño, con mi amor por mí y también con el amor por vivir. Sigo reinventando cada día 900 maneras de amarme, diariamente me reto, desafío a mi sonrisa a brillar desde el alma, reconociendo que cada día me puedo amar un poquito más.</p>



<p></p>
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		<title>30. Como empezar el año</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Claudine]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 27 Jan 2021 18:55:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Parte 3 Confieso que mi principal propósito del año es bailar más… estoy segura que al principio me costara trabajo y bailare solo en la regadera…estoy segura que conforme pasen los días bailaré hasta en la cocina…mi meta es bailar sin pena, mirar al cielo y sonreír a pesar de lo que tenga mi corazón.&#8230;</p>
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<p>Parte 3</p>



<p>Confieso que mi principal propósito del año es bailar más… estoy segura que al principio me costara trabajo y bailare solo en la regadera…estoy segura que conforme pasen los días bailaré hasta en la cocina…mi meta es bailar sin pena, mirar al cielo y sonreír a pesar de lo que tenga mi corazón. Mi meta es aprender a sentir hasta el fondo esa emoción…traspasarla y crecer…me declaró lista para seguir sonriendo a pesar del día a día.</p>



<p></p>
<p>La entrada <a href="https://remendandoelalma.com.mx/blog/30-como-empezar-el-ano/">30. Como empezar el año</a> se publicó primero en <a href="https://remendandoelalma.com.mx">Remendando el alma</a>.</p>
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		<title>29. Como empezar el año</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Claudine]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 18 Jan 2021 18:55:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Parte 2 Ya va la mitad del mes, primero del año y ha sido un reto comenzar no solo con mis propósitos…sino convertirlos en un hábito nuevo en mi…en uno que esté interiorizado, que se convierta en parte de mi… Qué cómo me siento? Motivada pero cansada…si, lo acepto soy mamá que a veces parece&#8230;</p>
<p>La entrada <a href="https://remendandoelalma.com.mx/blog/29-como-empezar-el-ano/">29. Como empezar el año</a> se publicó primero en <a href="https://remendandoelalma.com.mx">Remendando el alma</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Parte 2</p>



<p>Ya va la mitad del mes, primero del año y ha sido un reto comenzar no solo con mis propósitos…sino convertirlos en un hábito nuevo en mi…en uno que esté interiorizado, que se convierta en parte de mi… Qué cómo me siento? Motivada pero cansada…si, lo acepto soy mamá que a veces parece tener más retos que tiempo…Como le he hecho? Escribo…escribo todo el tiempo con muchos colores en libretas transformadas en diarios. Empecé cerrando mi año conociendo y recreando mis prioridades, dándole un nuevo valor a lo que soy, lo que quiero y lo que sueño…ilumine las áreas en las que quiero brillar…reconocí mi sombra para empezarla a amar…dibuje un mapa mental e hice un plan de acción para cada área, para cada prioridad…les puse colores diferentes en mi agenda y cree espacios definidos en tiempo para cada nueva prioridad…y entonces llevo 15 días experimentando cada día ya no por mi nivel de productividad y si por mi grado de presencia y conexión conmigo…no se si he podido lograrlo pero la intención la tengo, cada día construyó un 1% más el camino a recrear mis prioridades interiorizándolas y haciéndolas completamente mías, mucho más que un simple hábito.<br>Mi recomendación para elaborar un plan de acción:</p>



<ol class="wp-block-list"><li>Escribir cuales son las prioridades para este año (que es lo más importante para cada área: personal, profesional, familiar, espiritual) enlistarlos.</li><li>Escribir y descubrir cuáles son las áreas donde quieres brillar más … a las que le deseas dedicar más tiempo. Subrayarlas con un color diferente.</li><li>Para cada prioridad escribir 5 acciones específicas que puedas hacer diario. Acuérdate un 1% diario.</li><li>Trabajar a diario el compromiso contigo y hacer esas acciones por ti y solo por ti! Disfrutar el proceso.</li></ol>



<p></p>
<p>La entrada <a href="https://remendandoelalma.com.mx/blog/29-como-empezar-el-ano/">29. Como empezar el año</a> se publicó primero en <a href="https://remendandoelalma.com.mx">Remendando el alma</a>.</p>
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		<title>28. Cómo empezar el año</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Claudine]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 04 Jan 2021 19:43:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Blog]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Parte 1 Hoy empiezo el año nuevo, ese que planeé hace cinco, para el que ya tenía metas y sueños. Hoy entro a este año sin esperar nada pero recalculando mis nuevas metas, tomando lo aprendido, creando, fusionando y transformando nuevas expectativas. Empiezo con fuerza y definiendo nuevos conceptos: comencé por el del éxito, la&#8230;</p>
<p>La entrada <a href="https://remendandoelalma.com.mx/blog/28-como-empezar-el-ano/">28. Cómo empezar el año</a> se publicó primero en <a href="https://remendandoelalma.com.mx">Remendando el alma</a>.</p>
]]></description>
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<p>Parte 1</p>



<p>Hoy empiezo el año nuevo, ese que planeé hace cinco, para el que ya tenía metas y sueños. Hoy entro a este año sin esperar nada pero recalculando mis nuevas metas, tomando lo aprendido, creando, fusionando y transformando nuevas expectativas. Empiezo con fuerza y definiendo nuevos conceptos: comencé por el del éxito, la familia, la amistad y hasta lo que significa la muerte.<br>Reconozco que con mi cierre de año llegaron nuevas habilidades que fueron ganancia, esas habilidades le han puesto nombre a aquello que sentía que no podía expresar; llegó la flexibilidad y un enfoque distinto hacia nuevas prioridades donde mi alma y mi intuición llevan el mayor peso. Sin duda empiezo el año de forma diferente, por ejemplo, con más silencio y honrando también a esa persona en la que me estoy convirtiendo día a día al perseguir mis nuevos anhelos, a esa mujer en la que he soñado ser pero me costaba verla. Sin duda hoy será más fácil serme fiel.<br>Dentro de mí empiezo diferente, acepto nuevas reglas que me guían risueñas por un camino a ese sueño ya soñado.<br>Reconozco que mis definiciones viejas hoy ya no caben y estoy lista para recalcular no solo los costos sino el valor del vivir sin asumir; este año planeo más el sentir que el pensar, planeo más el sonreír que el cocinar. Este año nuevo planeo pelear férreamente por ser yo, y aun más, por mostrarme tal cual soy<br>Estoy lista para bailar más tiempo en la regadera y simplemente expresar mi verdad así como disfrutar el recorrido del año nuevo hasta el final de él, como el gran proceso que es.<br>Entiendo sin razonar los pasos de mi camino. «Me cayó el veinte» y me doy cuenta que en serio aprendí. Empiezo el año haciéndome mejores preguntas que develan hacia donde mi alma quiere crecer.<br>Escribo y escribo sin parar tratando de recalcular; primero prioridades, luego conceptos, sueños y placeres… volveré a escribir lo que ya había escrito con letra incambiable pues hoy se trata de cuestionar, de ser flexible, de fluir, de no contener y al mismo tiempo de sonreír. Así empiezo mi año nuevo escribiendo no solo mi nueva historia sino también mis sueños completos … empezando de nuevo con aquel principio que no recordaba y con el que conecté estando solo conmigo.<br>Hoy te invito a ser más honesto para ver cuáles de tus paradigmas se cayeron y en qué ámbito te viste obligado a crecer más. Hoy recorro contigo este camino, un camino que no ha sido fácil. Hemos cerrado ciclos y quizá aprendimos a reconciliarnos con todas las experiencias y a entender que son parte del proceso de vivir, de un vivir intenso solamente por la experiencia, sin pensar en la meta. Hoy quedo en paz y empiezo feliz aceptando las nuevas experiencias.</p>
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